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Diccionario de la Música en el Paraguay

Danza


Las primeras referencias sobre la danza en el Paraguay, datan de las crónicas y relatos de los conquistadores, quienes describen los bailes de los guaraníes, así como las prácticas de danzas españolas durante la Colonia. La primera escuela de música, canto y danza se presume que se instaló en Asunción hacia 1536, a cargo de Juan Gabriel Lezcano. Espacio considerable ocuparon las danzas en las Misiones Jesuíticas (1609-1767), generalmente ligadas a la pantomima y al drama, siendo uno de los primeros maestros de danza el Padre  Luis Berger (ver) (1588-1639), establecido en la Reducción de San Ignacio. El Padre Juan Manuel Peramás describe con precisión la práctica de las danzas en las Reducciones Jesuíticas  « Las danzas tenían lugar solamente en las grandes festividades del año, en la plaza, en presencia de todo el pueblo y el párroco, intervenían en ellas los niños y jóvenes, varones y mujeres por separado. Los bailes eran graves y jeroglíficos, es decir, simbólicos. Unos representaban las luchas entre el arcángel San Miguel y el dragón rebelde con sus secuaces, estos al final quedaban vencidos, y aquel, triunfante y vencedor. Durante el combate guardaban un movimiento rítmico del cuerpo al compás de la música. También exhibían, a veces, bailes de conjunto, con combinaciones musicales: dos, por ejemplo, preludiaban con la lira, respondían otros dos con la cítara, seguido de dos con laúdes, dos con violines, dos con flautas sin cesar,  mientras tanto de saltar con gran ritmo y agilidad. Los juegos festivos duraban muchos días y acudían de otros pueblos muchos cantores y bailarines guaraníes «. Sobre el tipo de danzas practicadas en los pueblos de españoles y mestizos, durante los Siglos XVII y  XVIII, en su Diario,  el Capitán de Fragata Juan F. Aguirre, señala « prosiguen dominantes los cantares y bailes antiguos españoles ... El baile es frecuente: se reduce a los comunes de la tierra, pericón, navecillas, zamarrillas, sombrero y seguidillas...». Más tarde Félix de Azara en su Geografía física y esférica de las Provincias del Paraguay y Misiones Guaraníes,  cita las siguientes danzas: zamarrita, tonto, chico, zamacueca y navecilla, repertorio de origen hispánico. En 1816 el Señor Antonio de los Santos intentó, a través de una solicitud al Dictador José Gaspar Rodríguez de Francia, crear la primera Escuela de Danzas en el Paraguay independiente. Entre sus considerandos decía «suplicando concederme permiso, para poder buscar medios de mi existencia individual, cual es una Escuela de Danza, en la cual no pueda seguirse motivo de escándalo, y menos perturbar el orden qual de quietud y sosiego y si p.a.q.e. esta sirva de distracción a los jobenes siendo una dibersion sencilla, y onesta la q.e pueda servir de obstáculo p.a ebitar otros males q.e sin ella pueden causarse...». La solicitud fue denegada por Francia. A partir de a mediados del ochocientos, se inició un proceso de  introducción y difusión de numerosas danzas provenientes de diversos países europeos que estaban en auge. La mayoría de éstas, con el paso de los años se fueron modificando gradualmente,  adoptando poco a poco rasgos locales y manteniéndose en vigencia hasta la actualidad. La aparición se produjo en toda la región del Río de la Plata en forma simultánea en Argentina, Uruguay y Paraguay. Una de las más populares fue la Contradanza de la que surgieron variaciones coreográficas en La Media Caña, el Cielito y el Pericón,  en tanto que la misma música se mantiene en otras danzas como la Cuadrilla y los Lanceros. La aparición de danzas de pareja independiente causó  gran impacto en los círculos sociales de las capitales, al igual que en los salones europeos, logrando rápidamente masiva difusión. Paralelamente a las expresiones populares derivadas de la Colonia y que fueron perdiendo con el tiempo como las Rúas (ver) y los Kambaranga (ver)  fue ganando espacio la práctica social del baile, especialmente en los grandes salones como El Club Nacional al que acudían el presidente, ministros, diplomáticos y los sectores más favorecidos económicamente. Las ediciones de El Semanario,  entre 1858 y 1864, publicaba en su crónicas los nombres de las danzas favoritas, de entonces, como: Cuadrilla, Lancero, Vals, Polka, Mazurca, Montonero, Media Caña, Cielo, Schottisch  y bailes populares en plazas y fiestas patronales. En sus Memorias Juan Crisóstomo Centurión menciona las siguientes danzas, bailadas en plena Guerra de la Triple Alianza: Palomita, Londón Karape, Cuadrilla boliviana o Miriquinao, Caledonia y Mamá kumanda. Aquí se aprecia ya, con una simple lectura de los títulos, el proceso de asimilación y regionalización. En la post-guerra se difundió masivamente la Gomba, una danza frenética de origen negro, cuya práctica fue prohibida en 1878 por la autoridad eclesiástica. En las décadas siguientes continuaban en boga las danzas de salón, varias de las cuales, como las cuadrillas, los lanceros, el chotis y otras, gozaron de difusión en ambientes campesinos, adquiriendo con mayor profundidad el acento local. En las primeras décadas del Siglo XX se vivió un período de decadencia de las danzas de salón y de las danzas tradicionales, que fueron desplazadas por la aparición de novedades como el cinematógrafo y los nuevos bailes de moda y de parejas abrazadas, que llegaban del Río de la Plata como: el tango, el baión, el bolero  y otras.
 En el campo académico los aportes más significativos se dieron a partir de 1938 con la llegada al Paraguay de la bailarina alemana Doris Doreé, quien introdujo las técnicas de la danza clásica, el zapateo americano y la gimnasia rítmica. En décadas siguientes se destacaron igualmente Erika Milée de Alemania,  quien presentó en 1945 el Ballet Hechizos de guarania sobre temas nacionales, Gemma Frangioni de Italia, Elvira Casanovas de Argentina y las rusas Agripina Voitenco y Tala Ern de Retivoff , Edith Franco Manzoni y otros. Estos maestros lograron despertar el interés y la difusión masiva de la danza clásica, moderna y española,  y formaron a legiones de bailarines y maestros, dispersos en la actualidad en academias de danzas,  compañías y grupos de ballet. Las danzas folklóricas y tradicionales del Paraguay encontraron,  hacia 1940,  en el polifacético Julián Rejala (ver) a uno de los pioneros en el campo del rescate, documentación  y difusión. Esta valiosa labor fue continuada en décadas posteriores por Mauricio Cardozo Ocampo, Celia Ruíz Rivas de Domínguez (autora del libro Danzas Tradicionales Paraguayas Ed. del autor 1974), Demetrio Ortiz, Gumersindo y Paty Ayala Aquino, Dora del Cerro, Juan Max Boettner y otros. En 1967 se creó la Escuela Municipal de Danzas de Asunción .En 1972 María Retivoff fundó el Ballet Moderno Municipal que luego se amplió con la intervención de Tala Ern de Retivoff dando nacimiento al Ballet Clásico y Moderno Municipal. En las últimas décadas se han destacado como maestros de danzas folklóricas y tradicionales: Gilda Ruiz de Segovia, Inocencio Báez Villalba, Lilú Torres, Emilio Barrientos, Reina Menchaca y Eldo Domingo Barúa. En danzas clásicas: Teresa Capurro, Miguel Bonnin,  y Nicole Dijkhuis, Berta Ortiz Faitmann,  Elizabeth Laurent y Graciela Meza. En danza contemporánea: Marisol Pecci, Carmiña Martínez, Dominique Von Thümen y Maricarmen Niella. A partir de 1970 surgieron numerosas compañías de danza: Los ballet de Reina Menchaca, Lilú Torres, Petronita Vinader, los grupos Temps de Danse Ballet de Miguel Florenciañez, Ballet Teatro Asunción con Nydia Neumayer y Miguel Bonnin, el Ballet Nacional dependiente de la Sub-Secretaría de Cultura, Carmiña Martínez, Alex Martínez, Luis Calderini y otros. Las grandes producciones fueron impulsadas por la Compañía Ballet Teatro Producciones de M. Bonnin y el Ballet Clásico y Moderno Municipal. Como solistas de ballet clásico se han destacado en los primeros tiempos: Tierry Theafrel (bailarin de orígen americano, presumiblemente el primero que actuó profesionalmente en el país -se presentaba con Erika Milee-), Horacio Recalde, Pablo Pietrafessa,  Teresa Capurro, José Manuel Plano de Egea, Héctor Benítez Torres, Miguel Bonnin y otros. En los últimos años: Eliana Rodas, Edith González, Diana Ivanauskas, Patricia Manavella, Prescelind López, Cecilia Arrua, Alcy Acuña,  Raul Caballero, Miguel Florenciañez, Fancisco Carvallo, Sonia Gennaro, Alma María Peralta, Cecilia Segovia y muchos otros. Como coreógrafos,  en diferentes estilos, estrenaron sus obras: Emilio Barrientos, Bomingo Barua, Gilda Ruiz de Segovia, Lilú Torres, Alcy Acuña, Edith González, Carmiña Martinez, Luis Calderini, Francisco Carvallo, Dominique von Thümenn, Maricarmen Niella y en el interior: Dana Luzko de Encarnación e Hilda Vaesken de Ciudad del Este.
 En el registro del año 1995, del Dpto. de Difusión Cultural de Ministerio de Educación y Culto figuran las siguientes Escuelas, Academias e Institutos de Danza.
 En la capital: Academia de Danzas españolas, clásicas y paraguayas de la Prof. Reina Menchaca, Estudio-Ballet Yrasema de Gilda Ruiz de Segovia, Academia de Danza Clásica Tala Ern de Retivoff de Teresa Capurro de Denis, Academia de Danzas paraguayas, clásica y españolas María Auxiliadora de Petronita Vinader, Academia de danzas españolas, paraguayas y clásicas Ana Cristina de María del Carmen Avila de Mallorquín, Estudio de Danzas españolas, paraguayas y clásicas de Susy Sacco, Academia de Danzas paraguayas, clásicas y españolas de Lilú Torres, Academia de Danzas paraguayas Yeroky de María Balbina Vera, Academia de Danzas españolas, paraguayas y clásicas de Zully Vinader, Academia de Danzas españolas, clásicas y paraguayas Monserrat de Lourdes Adorno, Academia de Danzas españolas, clásicas y folklóricas de María Teresa de Battaglia, Estudio de Ballet de Katty Ortega, Academia de Danza Clásica Cascanueces de Teresita Soler de Yubero, Academia de Danza Graciela Luz Benítez de Rivas de María Angélica B. de Burgos, Taller Núcleo de Arte y Danza de María Elizabeth Brizuela, Academia María del Carmen Rumich, Estudio de Arte Coreográfico de Perla Bonnin, Academia de Danza clásica de Nicole Dijkhuis, Academia de Danzas españolas, folklóricas y clásicas de Miriam Miers de Galeano, Taller de Danza clásica de Marisol Pecci, Academia de Danzas paraguayas y clásicas de Martha Delgado, Academias de Danzas paraguayas, españolas y clásicas Yerutí de Norma Osorio, Academia de Gladys Cubilla, AFEMOT de Sara Denis de Cabral, Escuela de Ballet Alex Martínez, Academia Danse Ballet de Mónica Franco y Elizabeth Laurent, Academia de Danzas Vivencias de Gladys Lenguaza, Academia de Danza Clásica Danzarte de Ana de Aguirre, Academia de danzas españolas, paraguayas y clásicas Arasy de Liz Estigarribia, Academia de Danzas paraguayas y clásica Ñasaindy de María Emilia Osorio, Academia de Danzas paraguayas de Fulvia Gómez de Moreno, Academia de Danzas Giannina de María Elena de Mongelós, Academia de Arte Integral de María de los Milagros R. de Díaz, Academia  de María Asunción Valdez, Escuela Municipal de Danza, Academia de Danzas Gloria Talavera de Norma Santacruz, Escuela de Danzas folklóricas, españolas, clásicas americanas del Círculo Policial dirigida por María de los Milagros Rojas de Díaz, Academia Británica de Ballet Denise Muller, Estudio Ballet  Teatro de la Danza de Alcy Acuña,  Academia de Danzas paraguayas Nimia y Elizabeth de Nimia G. de Servín y Ma. Elizabeth de Ramírez, Escuela de Ballet Centro Arte Danza de Catalina O. de Rodríguez, Academia de Danzas paraguayas Vivencias de Gladys Lenguaza de Duarte, Escuela de Danzas paraguayas y españolas de Teresita de Ramírez, Academia de Danza de Nancy Torres.
 En el interior: Academia de Danzas españolas y paraguayas de Betina Ramos de Ciudad del Este, Academia de Danzas españolas y clásicas Mainumby de Rosa B. de López de Encarnación, Instituto Municipal de Arte de San Lorenzo (Danza paraguaya y clásica) dirigido por Edith González, Escuela Raida Poti de Elizabeth Vinader de Fernando de la Mora, Academia de Danza clásica de Norma Krug de Colonia Hohenau, Itapúa, Academia de Danza clásica de Dana Luzko de Encarnación, Academia de Danzas españolas y paraguayas de Presentación Almada de Luque, Escuela Municipal de Danzas de Luque dirigida por Domingo Barúa, Conservatorio Alto Paraná de Guadalupe Rivarola de Ciudad del Este, Instituto Paraguayo de Danzas de Inocencio Báez de Ciudad del Este, Escuela Municipal de Eusebio Ayala dirigida por Graciela Peralta, Escuela Municipal de Lambaré dirigida por Nelly González, Academia de Danzas paraguayas y españolas de Paraguarí de Miriam Miers de Galeano, Escuela Municipal de Coronel Oviedo dirigida por Reina Menchaca, Escuela Municipal de Villarrica dirigida por Francisco Carvallo y Lilian Garicoche, Escuela Municipal de Encarnación dirigida por Diana Otazú, Ballet Movimiento Artes integradas de Pamela Fretes de Luque, Escuela Municipal de Caaguazú dirigida por Pamela Fretes, Escuela de Danzas de Ypacaraí de María Magdalena Duarte, Escuela Municipal de Caacupé dirigida por Elizabeth Vinader, Academia de Danza clásica de Ada Zárate de Encarnación, Escuela Municipal de Limpio dirigida por Ada Adorno, Escuela Municipal de Capiatá dirigida por Ruth Arriola, Academia de Danzas paraguayas de Itá de Alba Matiauda de Ocampos, Escuela de Danzas clásica y folklóricas Tala Ern de Retivoff de Domingo A. Ocampos de Pedro Juan Caballero, Escuela Municipal de Pedro Juan Caballero dirigida por Domingo A. Ocampos , Escuela de Danzas clásica y folklóricas Yerutí de Diana Otazú Soler de Encarnación, Escuela Municipal de Danzas folklóricas y españolas de Fdo. de la Mora dirigida por Ada Adorno de Gómez, Instituto de Danzas Martha Luz de Miriam Miers de Galeano de Acahay, Estudio Ballet Katty Ortega (sucursal) de Luque, Estudio de Ballet Giselle de Wilma Zárate de San Lorenzo, Estudio de Danza Pas de Danse de Sara Denis de Cabral de Lambaré.
 Festivales: A partir de 1984 Ballet Teatro Producciones bajo la dirección de Miguel Bonnin organizó las Galas Latinoamericanas de Ballet con participación de bailarines y coreógrafos de numerosos paises (1984-1986) y (1992-1994) La Fundación Pro-Ballet organiza periódicamente desde 1986 los Encuentros Coreográficos.
Los grupos y compañías que se presentan en giras internacionales son: Ballet Folklórico Municipal desde 1970, el Ballet Yeroky de Balbina Vera, Yrasema desde 1984 y Paraguay-Ñe’e desde 1985, Fundación Pro-Ballet (luego fusionada al Ballet Nacional) desde 1986, Danza Teatro de Carmiña Martínez desde 1988.
 Aporte extranjero: A parte de los mencionados en las últimas décadas han realizado un aporte significativo, bailarines y coreógrafos radicados en el país -algunos en forma permanente, otros por un lapso considerable de tiempo: Nydia Neumayer (Argentina), Nicolás Rodríguez (USA), Mario Bugueño  (Chile), Vitalij Iavolev (Rusia), Lupe Calzadilla (Cuba),  entre otros. En 1990 se fundó el Ballet Nacional dependiente de la Sub-Secretaría de Cultura del Ministerio de Educación y Culto y el apoyo de la Fudación Pro-Ballet bajo la dirección de Graciela Meza.

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