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Diccionario de la Música en el Paraguay

Giménez Remberto

Violinista, Compositor y Director de Orquesta


Nació en Coronel Oviedo el 4 de febrero de 1898. Comenzó a los diez años ejecutando la flauta, luego realizó sus estudios musicales en la Banda de Músicos de la Policía de la Capital, donde tuvo como maestros a los italianos Nicolino Pellegrini y Salvador Déntice. Al concluir su servicio militar estudió teoría y solfeo y violín con Vicente Maccarone, en el Instituto Paraguayo. En 1920 fue becado por el gobierno paraguayo  a Buenos Aires, Argentina  donde ingresó en el Conservatorio Nacional asistiendo a las clases de violín y música de cámara de Andres Gaos y composición,  de Alberto Williams y Celestino Piaggio. En 1922 recibió, en la capital porteña,  la Medalla de Oro y Primer Premio del Conservatorio como profesor superior de violín . Regresó al Paraguay y emprendió numerosas actividades que le valieron  rápida notoriedad. Obtuvo una nueva beca del gobierno paraguayo y viajó a Europa donde ingresó en la Schola Cantorum de Paris; allí asistió,  durante dos años,  a las clases de perfeccionamiento de violín de Lucien Capet y en la Sorbona asistió a los cursos de Estética e Historia de la Música. En 1927 se trasladó a Berlín donde se perfeccionó en violín y música de cámara con Alejandro Pertschnicoff en el Stern Ches Conservatorium. A partir de 1928 se radicó definitivamente en el Paraguay convirtiéndose en uno de los principales animadores de la vida musical.  Junto a los músicos Alfred Kamprad, Enrique Marsal y Erik Piezunka, integró el Cuarteto de Asunción, el más importante grupo de cámara en la historia del Paraguay de la época. Organizó el primer concierto de una orquesta sinfónica, completa,  en 1928 con motivo del Centenario de Franz Schubert. Ocupó cargos directivos en el Instituto Paraguayo y el Ateneo Paraguayo. En 1934 se realizó una encuesta nacional para determinar el autor de la música del Himno Nacional; el gobierno, luego del dictámen de la comisión, declaró auténtica la versión reconstruida y presentada por R. Giménez. En 1940 fundó la Escuela Normal de Música, institución de enseñanza musical, de destacada labor en la época. En 1957 logró el auspicio de la Municipalidad de Asunción para la puesta en marcha de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA), de la que fue su director hasta su muerte. En 1958 presentó,  con la Orquesta Sinfónica de la Radio de Bonn, Alemania, su Rapsodia Paraguaya constituyéndose en el primer músico paraguayo que dirigió una orquesta sinfónica europea. En 1963 dirigió la Orquesta Sinfónica Brasilera en el Teatro Municipal de Río de Janeiro y en el Teatro Tupi de Canal 7 de Sao Paulo. Fue galardonado  con la Orden Nacional del Mérito en el grado de Caballero en 1949, Cruz del Defensor por su participación en la Guerra del Chaco y la Medalla de Honor al Mérito Educacional.
La labor de R. Giménez fue una de las más trascendentes en el campo musical.  En ese sentido,  fue incansable organizador de actividades musicales y partícipe de cuanto evento cultural se desarrollaba. Así,  fue miembro de la Academia de la Lengua y Cultura Guaraní, uno de los principales propulsores de la fusión del Instituto Paraguayo con el Gimnasio Paraguayo, de la que surgió el actual Ateneo Paraguayo, primer presidente de Autores Paraguayos Asociados (APA), docente en el Colegio Nacional de la Capital y el Colegio Nacional de Niñas y ejerció durante un tiempo el cargo ad honorem de Director General de Música dependiente del Ministerio de Educación y Culto. En el campo educacional,  participó activamente en la formación de orfeones y escribió arreglos de canciones populares, creando además obras musicales para la juventud. De la Escuela Normal de Música surgieron brillantes intérpretes de piano y violín, aunque para la enseñanza de la composición y dirección orquestal fue reticente,  no contando en dicho campo con discípulos. Este es uno de los puntos más cuestionados en su carrera musical, sobre todo al frente de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA), a cuyo podio no tenían acceso otros conductores -nacionales ni extranjeros- incluso, en su lecho de enfermo,  antes de su muerte,  indicó quién debía ser su sucesor. En el campo de la composición sus obras se mantienen dentro de la línea del nacionalismo musical de corte romántico y contemplativo. Fue uno de los mejores orquestadores,  y en algunas obras como la Rapsodia Paraguaya se observa un tratamiento armónico moderno y temático, muy superior a las obras sinfónicas de otros compositores nacionales de su tiempo. Sus demás composiciones se encuentran dentro de un  limitado estilo de melodías populares orquestadas con buen gusto y refinamiento. Fue uno de los más grandes violinistas y su labor como director de orquesta fue, -al margen de su excelentes cualidades de organizador-  más bien limitada.
Entre sus composiciones sobresalen: Rapsodia Paraguaya (Existen dos versiones, una más compleja y la otra facilitada, escritas en 1932 y 1954) sobre motivos de la música popular (Campamento Cerro León y la Golondrina). Piezas sinfónicas: Nostalgias del Terruño, Ka´aguy Ryakuä (Fragancia del bosque), Kuarahy oike jave (Cuando entra el sol),  Marcha Presidencial (1938) y numerosos arreglos de música popular para orquesta sinfónica. Música de cámara: Es autor de piezas breves para violín y piano. Canciones: Himno a la Juventud, Canción de Paz, Al pie de tu reja, Conscripto, Armonía y otras.          
Dirigió y publicó varias ediciones musicales de sus arreglos de Himnos y cantos patrióticos, así como de las versiones oficiales para canto y piano, coro, banda y orquesta sinfónica del Himno Nacional (Editorial Julio Korn Bs.As. y Ediciones del Estado paraguayo. Asunción 1970 ). Editó con los auspicios de la Municipalidad de Asunción dos discos grabados por la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA), solistas y coro, con canciones populares e himnos patrióticos.
Falleció en Asunción el 15 de febrero de 1977.

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